Meditaciones de Fe – Manejo de la Angustia (Parte 1)

Tengo que reconocerlo. Un diagnóstico complicado + ser obsesiva con la información y tenerla accesible por la internet + ser una amante de los calendarios, agendas y listas de “things to do” + redes sociales llenas de toda clase de historias conmovedoras….es una receta perfecta para la angustia.

Sí…he tenido un encuentro cercano con la angustia. Tan imprudente como alguien tocando el timbre de tu puerta 24/7. Tan invasiva como un nudo en la boca del estómago. Tan persistente como una gotera en un techo de zinc.

Pero lo que decía el salmista es verdad: “Aflicción y angustia se han apoderado de mí, Mas tus mandamientos fueron mi delicia.” (Salmo 119:143). Yo también estoy hallando delicia en la Palabra del Señor.

Literalmente, hay cientos de versículos bíblicos que hablan de la angustia. En algunas ocasiones se ilustra la angustia como estar en un lugar estrecho, apretado, como estar contra la pared. Y en el proceso de ser librado de la angustia lo que hace Dios es ponerme en un lugar amplio, cómodo, espacioso. Por ejemplo,
Salmos 4:1 (RVR1960)
Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Salmo 18:6,19 (LBLA)
(v 6) En mi angustia invoqué al Señor, y clamé a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor delante de El llegó a sus oídos.
(v 19) También me sacó a un lugar espacioso; me rescató, porque se complació en mí.
Salmos 118:5-6 (LBLA)
En medio de mi angustia invoqué al Señor; el Señor me respondió y me puso en un lugar espacioso. El Señor está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

¿Significa esto que Dios cambia las circunstancias y quita lo que me angustia? Ciertamente, Él puede hacerlo pero los versos sugieren algo más. La angustia es engañosa porque te habla de separación y distancia. “Yo acá en mi angustia y Dios allá en su templo.” Pero podemos ver en las palabras del salmista que cuando Dios me trae a ese “lugar espacioso” comprendo varias cosas:

  1. No existe tal separación, “el Señor está a mi favor”. Puedo experimentar el favor de Dios porque un día Cristo en la cruz experimentó la verdadera angustia de la ira de Dios para que mis angustias presentes sean sólo espejismos. Cuando pasan lista y dicen: “¿dónde están los que la ayudan?”, Dios dice: “Presente”.
  2. Dios me libra de la angustia por pura gracia, por el puro afecto de su voluntad, “porque se complació de mí”. No hay aflicción, tribulación o escenario que me saque del alcance de la gracia de Dios.
  3. Dios se merece más confianza de mi parte. En el verso del Salmo 4, David está orando y recuerda que Dios es confiable y dice…”cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar”…y sigue orando. Así que hay que traer a la memoria todas las obras del Señor. Él es confiable. Nosotros tenemos ventaja desde este lado del Calvario. Hay que traer cada día a la memoria el acto de liberación más grande que hemos vivido…la salvación de nuestra alma.

¿Por qué esta nota se titula “Parte 1 de…”?

Porque aún faltan cientos de versículos y porque tengo que reconocer en humildad que es una lucha diaria. Cada uno tiene una receta perfecta para la angustia pero todavía el Señor sigue “sacándonos a lugares espaciosos” para experimentar su favor y gracia.

Becky

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