Meditaciones de Fe – Manejo de la Angustia (Parte 2) – Respira Cantando

Esta reflexión es acerca del día que me estaban haciendo el PET/CT scan para determinar el “stage” de mi cáncer. Era febrero de 2015, todavía estaba haciendo frío y los árboles estaban secos.

Cuando No Puedas Respirar…”Respira Cantando”

“Por favor, respire calmadamente”. ¿Por qué siempre dicen eso? ¿Qué es lo primero que pasa cuando te dicen que respires calmadamente?…Precisamente, dejas de respirar calmadamente.

Ahí estaba dentro de esa máquina que procuraba encontrar evidencias de la enfermedad en otras partes de mi cuerpo. Y yo tratando de no concentrarme en mi respiración. Pero mientras más lo intentaba menos natural, rítmica y calmada era. Entonces recordé…respiraciones profundas, el diafragma…podía respirar como si estuviera cantando. Comencé a cantar en mi mente y respiré “cantando”…

Jesús en medio de su angustia en la Cruz expresó palabras de una canción. Dice Mateo 28:45-46: “Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Esta expresión viene del Salmo 22 que es un grito de angustia (versículos 1-21) y un canto de alabanza (versículos 22-31).

Antes hay que aclarar que ningún ser humano jamás, ha experimentado o experimentará el nivel de angustia que sufrió Jesús. Si bien es cierto que morir crucificado era una forma cruel y agonizante, la angustia de Jesús trascendía la tortura física. Jesús fue angustiado como nuestro sustituto. Todo el peso de la ira de Dios por mi pecado, por tu pecado, fue sobre Jesús. Jesús “sufrió el efecto directo e inmediato de la culpa: ¡la muerte espiritual, que consiste en la ausencia de la comunión con Dios! ¡El Infierno en su más íntima esencia! “(1)
 

El grito humano de angustia realmente proviene de nuestra incredulidad, de nuestro temor, de nuestra interpretación limitada de las cosas. “Siento” que Dios no está. “Parece” que me ha abandonado. “No hace sentido” que un Dios amoroso permita esto. Pero ese “abandono” siempre es aparente. Siempre es nuestra percepción. La Cruz garantiza que por los méritos de Jesús, jamás Dios apartará su mirada de nosotros. Que jamás nos abandonará. Que aún en los momentos más oscuros del alma, la comunión con Dios es posible y viable gracias a Jesús.

Volviendo al Salmo 22, este es un salmo profético que Jesús cumplió en la cruz (ver 14, 15 y 18). Y en los últimos versículos nos da la visión que tuvo el salmista de lo que venía luego de la angustia:

Ver 22; algún día tendré una historia que contar que hará que otros alaben a Dios.

Ver 24; en medio de la aflicción Dios escucha.
Ver 25; he descubierto una vida de alabanza y de compromiso. Voy a cumplir mis promesas al Señor.
Ver 27-31; puedo ver un futuro de gloria. Naciones le alabarán, familias adorarán. El Señor reina.

“Cuando no puedas respirar en medio de la angustia, respira cantando. Tendrás una historia de alabanza; Dios escucha; vivirás una vida de alabanza y de compromiso; algún día toda lengua confesará que Jesús es el Señor.” ¡¡Aleluya!!!!!

Becky
 

(1) Henry,.M, & Lacueva, F. (1999). Comentario Bı́blico de Matthew Henry (pp. 1203–1204). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

Todos los Derechos Reservados Rebecca Parrilla, March/2015

6 thoughts on “Meditaciones de Fe – Manejo de la Angustia (Parte 2) – Respira Cantando

  1. Maria Zuania says:

    Gracias Becky bella, no parece posible, pero te admiro cada día más. Sólo para que tengas una idea, en estos días estamos todos enfermos en casa y no podemos asistir a las actividades de Semana Santa…leer y repasar tus reflexiones son nuestro alimento esta semana. Eres un tesoro invaluable, ciertamente tu vida y la de tu familia glorifican a Dios. Besitos a todos. ¡Los amamos siempre!

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  2. Jo Ann Torres says:

    Leer tus palabras me remontaron a un cuarto de hospital frio y totalmente sola hace más de 15 años atrás. Cuando tuve mi primer bebe, luego de un largo parto, donde nunca la tuve en mi brazos cuando tenía vida, pues una vez nació solo me dijeron son niños que no se ven bonitos (jamás olvidare esas palabras). No me la enseñaron, no la escuche llorar, no la cargue, no la amamante, se la llevaron inmediatamente. Después de varias horas me llevaron a un cuarto privado en el área de pediatría allí pase la noche sola, nadie se quedó conmigo solo Dios y yo. Inmediatamente comenzaron a invadir mi mente los recuerdos de lo que había aprendido en la iglesia durante tanto tiempo. Y venía a mi mente un corito que decía:
    Alabar a Dios cuando las cosas te vayan bien que bueno es,
    alabar a Dios cuando en tu vida no hayan problemas que cosa buena.
    Pero yo le alabo desde mi quebranto
    y mi Cristo santo se glorifica dentro de mi.
    No me salían palabras pero desde lo más profundo de mi corazón y mi mente comencé a cantar y mi cantico llego al cielo. Yo sentía que mi corazón gritaba el cantico, sé que Dios me escucho. Y aunque mis oraciones eran reclamando un milagro, Dios tenía otros planes para los cuales nunca cuestione, simplemente los acepte. Aun cuando mis palabras no salían de mi boca mi corazón continuaba cantando “Paz en medio de la tormenta”.
    Becky tu y tu familia son especiales.
    Así que respira cantando LOUDER AND STRONGER, muchas bendiciones para todos y estas en mis oraciones.

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