Meditaciones de Fe – Manejo del Temor (Parte 1) – La "Voz" de un Esposo

English version

Nota: Esta reflexión fue escrita para el blog de la Iglesia AMEC: Casa de Alabanza. Blog – AMEC: – Manejo del Temor (Parte 1).



¿Qué es lo más hermoso que Fernan ha hecho en este tiempo? – Poner su mano en mi frente cada noche y orar por mí
¿Qué es lo que más anhelo para él? – Que el Señor lo honre y lo bendiga porque ha sabido modelar un liderazgo de servicio. El nos cuida y nos sirve con amor.

A mi esposo Fernando no le encanta escribir de estas cosas. Pero él también tiene “una voz”. Así que hablamos, lo grabé (con autorización) y luego transcribí sus palabras. Espero que puedan “leer” hasta los suspiros. Esta fue su respuesta a la pregunta de lo que sintió esos primeros días luego de la noticia del cáncer.

Este proceso significa cosas diferentes para cada uno. En mi caso, me dieron por donde más me duele. Si fuera una enfermedad para mí, una operación a la que me tengo que someter, etc. pues, lo hago sin miedo. Pero cuando se trata de alguien a quien tú amas, como una esposa o un hijo…

Cuando se trata de una enfermedad así, como la de Becky o la de nuestro hijo, que uno no sabe qué va a pasar después…muchas veces está el miedo real de perderlos. Así  nos pasó con Frandiego en septiembre (Nota: Nuestro hijo de 4 años estuvo en la unidad de cuidados intensivos en septiembre de 2014 luego de un arresto cardiáco). Además, son procesos médicos complicados,  operaciones…y uno no sabe cuánto les va a doler a ellos…Yo lo que quisiera es intercambiar mi posición por la de ellos.

Y es una molestia, no es ni dolor, es una cosa aquí en el centro del pecho. A veces no quieres respirar porque no sabes si cuando lo hagas va a explotar todo. Es mucha presión.

Pero me di cuenta que es demasiado agotador darle instrucciones a Dios de cómo tiene que cuidar a mi familia. Llegué a decirle a Dios: “te los entrego pero que no les duela aquí, así es como yo los trato, me los cuidas de esta forma”. Hasta que me di cuenta que yo NO tengo que proteger a mi familia de Dios porque El los ama más que yo. Y yo aquí dándole instrucciones de cómo cuidarlos cuando El está pensando en una obra más grande. El está hablando de milagros...”

¿Cuántas veces hacemos eso? Queremos “proteger” lo “nuestro” de Dios. Nuestros sueños, nuestra familia, nuestro ministerio, nuestro trabajo, nuestra agenda, etc. Pensando que la voluntad de Dios traerá toda clase de calamidades y desgracias. Pensando que Dios no está interesado en nuestro bienestar. Entonces el temor nos impulsa a planes alternos que al final agotan y paralizan.

En primer lugar, tenemos que entender que nada es realmente nuestro. Todo es de Dios.

Tuya es, oh Señor, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; tuyo es el dominio, oh Señor, y tú te exaltas como soberano sobre todo.” (1 Crónicas 29:11, LBLA)

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan.” (Salmo 24:1, LBLA)

La familia es de Dios, la casa es de Dios, el cuerpo es de Dios, el ministerio es de Dios, el tiempo es de Dios…todo es de Dios.

En segundo lugar, dice 1 Juan 4:18:
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo.”

El verso 10 de ese mismo capítulo define lo que es ese perfecto amor:

El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.” (Versión Dios Habla Hoy)

¡Qué gran misterio! Dios dando a Su hijo a morir por nosotros siendo aún pecadores y enemigos. Dios dando el primer paso porque anhelaba relacionarse con nosotros. Dios amándonos primero. Entonces por qué pensar que tenemos que “proteger” lo que amamos de quien nos ama más. El amor de Dios ya ha garantizado el bienestar supremo, el perdón de nuestros pecados y una vida eterna por medio de Jesús. Si alguna vez tenemos duda de lo que motiva a Dios en Su trato con nosotros, sólo basta con mirar a la Cruz, sólo basta con mirar a Jesús. Esa es la muestra más grande del perfecto amor.

Quizás no entendamos lo que Dios hace. Quizás no tengamos respuesta para todas nuestras preguntas. Quizás no podamos ver el cuadro completo desde nuestra humanidad. Pero nunca dudemos, ni en lo valles más oscuros, ni en las noches más largas, ni en los escenarios más desconcertantes, que Dios nos ama.

El temor te dice: “protege lo tuyo, resuelve por tus propios medios, escápate, escóndete”. El amor de Dios te dice: “Descansa, todo es mío…hay seguridad, hay redención, hay salvación, hay vida, hay propósito, hay promesas, hay esperanza, hay eternidad.”

Fernan & Becky



All rights reserved. Rebecca Parrilla. Abril/2015





2 thoughts on “Meditaciones de Fe – Manejo del Temor (Parte 1) – La "Voz" de un Esposo

Comments are closed.