Algo hermoso pero no cierto…

“The note reads in part: “Mom, you are the best mom in the world. You love me, take care of me and protect me from danger. You would never leave me”

 

English version

 
Mi niña hermosa comenzó la celebración del Día de las Madres desde temprano en la semana. Me regaló una notita que decía en parte: “tú nunca me dejarías”. Sé lo que ella quiso decir, me conmovieron sus palabras, pero les confieso que no pude evitar leer la frase con algo de incomodidad, creo que hasta me salió una mueca.
 
Luego me di cuenta que la enfermedad sólo me ha hecho más consciente de lo que ya era una realidad desde antes de la enfermedad. En algún momento nuestros sistemas de apoyo sí pueden faltar. En algún momento, enfermos o no, los padres ya no estaremos. La Biblia dice: “El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo, Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más.” (Salmo 103:15-16)
 
Pero entonces recordé este pasaje bíblico que relata el momento cuando el Rey David busca a Mefi-boset, nieto del Rey Saúl, luego de la muerte del Rey Saúl y de su hijo Jonatán:
 
Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.” (2 Samuel 9:7)
 
El gran reto que tenemos como padres es enseñarle a nuestros hij@s que Jesús es “nuestro David”. Mefi-boset era discapacitado, estaba despojado de su herencia, probablemente tenía miedo, estaba escondido porque él era el sucesor al trono convirtiendo a David en un rival, y no tenía una relación con el rey. Así también éramos nosotros. Pero Dios…que es rico en misericordia tomó la iniciativa y nos salvó con su gracia (Efesios 2:4-5), tal y como Mefi-boset recibió gracia a manos de David.
 
Nuestros hij@s deben aprender que cuando no estemos, o cuando  los sistemas de apoyo falten, Jesús es la voz que ABSOLUTAMENTE  SIEMPRE dirá: “No tengas temor”, “Haré contigo misericordia” y “Siempre comerás a mi mesa“.
 
Nos ayude Dios a guiar a nuestros hijo@s cada día hacia Jesús. Y que sea El quien reciba las cartas de amor escritas en el corazón de los nuestros. Cartas que digan con toda seguridad: “Tú nunca me dejarías”
 
¡Feliz Día de las Madres!