Reflexiones de Navidad – No necesito una explicación

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios.” (Lucas 1: 34-37)

Esta semana tuve cita para discutir los resultados de las pruebas genéticas sugeridas por mi oncóloga. Fui recomendada porque “soy muy joven para tener cáncer”; para incluirme en unos registros nacionales porque todavía no hay mucha información acerca de mutaciones específicas para mujeres hispanas aunque lamentablemente hay mucha incidencia de cáncer;  y porque le estuvo curioso que tuviera un hijo con un síndrome genético.

La persona que discutió conmigo los resultados me dijo: “La buena noticia es que no detectamos alguna mutación.   La mala noticia es que no tengo una explicación para que tú, con 39 años, tengas cáncer de seno metastásico”.  Y yo le dije: “Yo estoy contenta, yo no necesito una explicación”. Yo misma no podía creer lo que acababa de decir porque a mí me encantan las explicaciones, y si son científicas me encantan aún más.  Pero yo sé que este cáncer era parte del plan y que el Dios soberano siempre ha estado y estará en control de mi vida. El vio la primera célula cáncerosa de mi cuerpo. Ese día Dios no estaba distraído u ocupado en otra cosa. El vió la primera célula que migró y se alojó en mi hígado. Y en el momento que eso sucedió Dios no estaba de “break”. Pero también El vió mi embrión como dice el Salmo 139 y en su libro escribió todas aquellas cosas que fueron formadas, todas las etapas de mi vida, sin faltar una de  ellas. Yo no necesito una explicación.

El mensaje de la Navidad no tiene que ver con explicaciones. El mensaje de la Navidad es que NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS. No hay explicación para que el Espíritu Santo venga sobre una virgen y que nazca un bebé que sea Hijo de Dios. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que Dios se volviera 100% humano sin dejar de ser 100% Dios. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que siendo en forma de Dios, no estimara el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse y decidiera tomar nuestro lugar en una cruz siendo nosotros rebeldes y estando muertos en nuestros delitos y pecados. Pero fue posible porque nada hay imposible para Dios. No hay explicación para que en un año de noticias amargas el amor por la Cruz de Cristo y la esperanza del cielo sean más dulces que nunca. Pero es posible porque nada hay imposible para Dios.

El mensaje de la Navidad no tiene que ver con explicaciones, el mensaje de la Navidad es que nada hay imposible para Dios. Que en esta Navidad en vez de explicaciones podamos celebrar al Dios de lo imposible.

 

Becky


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