¿Quiénes somos?


Jesús nació en Belén de Judea durante el reinado de Herodes. Por ese tiempo, algunos sabios de países del oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella mientras salía y hemos venido a adorarlo». Cuando el rey Herodes oyó eso, se perturbó profundamente igual que todos en Jerusalén. Mandó llamar a los principales sacerdotes y maestros de la ley religiosa y les preguntó: —¿Dónde se supone que nacerá el Mesías? —En Belén de Judea —le dijeron— porque eso es lo que escribió el profeta: “Y tú, Belén, en la tierra de Judá, no eres la menor entre las ciudades reinantes de Judá, porque de ti saldrá un gobernante que será el pastor de mi pueblo Israel”.” (Mateo‬ ‭2:1-6‬ ‭NTV‬‬)

Hoy en muchos países occidentales se celebra la llegada de los Reyes de Oriente a adorar al niño Jesús. El capítulo 2 de Mateo nos presenta varios personajes en esa escena. Están los sabios con preguntas genuinas y un deseo genuino de adorar. Está Herodes, también con preguntas pero perturbado y con una agenda oculta. Y están los sacerdotes y los maestros de la ley religiosa. Aparentemente, fue fácil para ellos contestar la pregunta de Herodes “¿dónde se supone que nacerá el Mesías?”. Conocían la profecía a la perfección pero el conocimiento no los llevó a la adoración.

Hoy todos queremos identificarnos con los sabios de oriente. Con los que salen de su comodidad y deciden adorar aunque no tengan todos los detalles y las respuestas (ver 2). Con los que no tienen miedo de identificarse con la adoración al Rey (ver 2). Con los que se llenan de alegría ante la presencia del Rey (ver 10). Con los que convierten la adoración en palabras y acción (ver 11). Con los que tienen el discernimiento de seguir la voz de Dios aunque eso implique un cambio de ruta (ver 12).

Pero a veces somos más como los sacerdotes y los maestros de la ley. Tenemos el conocimiento, tenemos la Palabra de Dios, tenemos la bendición y la claridad de vivir de este lado de la Cruz, tenemos la presencia prometida del Espíritu Santo que nos muestra a Cristo y nos guía a toda verdad…y de todas formas todo ese conocimiento no se traduce en adoración. Porque ponemos en primer lugar las respuestas que anhelamos y nuestra necesidad de comprender todos los detalles  antes que adorar en fe. Porque ya no nos atrevemos a decir públicamente “hemos venido a adorar al Rey”. Porque hemos perdido la capacidad de hallar plenitud de gozo en Su presencia nada más. Vivimos como si necesitáramos Su presencia y algo más. Porque decimos que adoramos pero no adoramos con nuestro tiempo, talentos y tesoros. Porque a lo mejor hubiéramos regresado por el mismo camino para sacarnos un “selfie” con Herodes. 

Nos revele el Señor quiénes somos en la escena del día de hoy. Nos ayude el Señor a conocerlo cada día más y a amarlo y adorarlo cada vez mejor.

“Quiero volver a adorar como antes. Con el corazón, con el corazón Cristo. Pérdoname tú eres el motivo. De mi adoración, de mi adoración Cristo” (33dc Praise, Todo mi Corazón)

Becky Parrilla
All rights reserved. Rebecca Parrilla, January/2017

One thought on “¿Quiénes somos?

  1. Betsy Ann Millet says:

    Que la misericordia de Dios me permita adorarle cada día con TODO y regocijarme en él, pq si, pq el es el CENTRO de todo.

    !Que sigas siendo bendecida por nuestro DIOS, extraordinariamente; cada instante de tu vida!

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