Gratitud: Reconocer y Anticipar 

La mayoría del tiempo somos alimentados con la idea de todas las cosas que merecemos (#YouDeserveIt). Entonces llega este día y puede que nos sentemos a la mesa a dar gracias con resignación, algo así como “doy gracias porque pudiera ser peor”. O como el que tiene que pasar mucho trabajo “escarbando” o buscando en todas las cosas del año aquellas por las que podemos estamos agradecidos. Pero la Biblia enseña algo diferente.

Reconocer

La verdadera gratitud se da en el corazón del que sabe que ha recibido lo que no merece.

“Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios…Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.” (Romanos‬ ‭5:2, 6‬ ‭NTV‬‬)

Independientemente de nuestra condición actual, de lo que anhelamos, de lo que no tenemos, de lo que otros tienen, o de lo que perdimos, Dios NO está en deuda con nosotros. El que ha puesto su confianza en Jesús sabe que vive en la gracia, en un lugar de privilegio inmerecido. Y el mayor privilegio es que ya no somos enemigos, somos amigos del Dador.

“Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios.” (Romanos‬ ‭5:11‬ ‭NTV‬‬)

Anticipar

¿Cuántos de nosotros podríamos sentarnos a la mesa a dar gracias si supiéramos que en las próximas horas nos espera algo terrible? Es más fácil dar gracias mirando por el espejo retrovisor. Cuando fuimos librados del peligro, cuando vemos la enseñanza que trajo la dificultad, cuando vemos la luz al final del túnel. Pero miremos lo que hizo Jesús:

“Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.” (Lucas‬ ‭22:19‬ ‭LBLA‬‬)

Este verso nos dice que a sólo horas de la cruz, del sufrimiento, de la separación, sabiendo que había llegado la hora de padecer, Jesús dio gracias. El autor del libro de Hebreos, inspirado por el Espíritu Santo, nos dice que “debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz” (Hebreos‬ ‭12:2‬ ‭NTV‬‬). Jesús anticipó el gozo de cumplir la voluntad del Padre (Lucas 22:42) y la gloria que traería al Padre su obediencia hasta la muerte y sacrificio en la cruz (Filipenses 2:11). La anticipación del gozo resultó en gratitud.

Gracias a ese sacrificio nosotros también podemos anticipar un futuro de gloria y gozo. 

“Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!” (2 Corintios‬ ‭4:17‬ ‭NTV‬‬)

“Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente.” (1 Corintios‬ ‭13:12‬ ‭NTV‬‬)

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.” (Romanos‬ ‭8:28‬ ‭NTV‬‬)

“Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: «¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más».” (Apocalipsis‬ ‭21:3-4‬ ‭NTV‬‬)

Así que demos gracias con emoción, con alegría, con expectativa, con humildad, y con amor porque reconocemos y anticipamos. 

Becky Parrilla

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